Pensamiento Crítico
PENSAMIENTO CRITICO

2019-05-16

¿Por qué en Venezuela se habla de un "golpe continuado"?


El 1 de mayo de 2019 era definitivo. Juan Guaidó, un diputado devenido en “nuevo líder” de la oposición venezolana, había convocado a una marcha que, dada su anunciada enormidad, sería empleada para sacar a Nicolás Maduro de la presidencia. Pero eso no ocurrió.


Por: Ernesto J. Navarro (@ernestojnavarro)


"Convocamos a todo el pueblo a la marcha más grande en la historia de Venezuela", anunció el diputado, según reseñaron medios locales. Nada de eso ocurrió.

 

En la víspera (30 de abril), Guaidó madrugó al país, publicando un video en las redes sociales junto a su jefe político, Leopoldo López (que cumplía arresto domiciliario y se había fugado) y un puñado de militares, pidiendo la sublevación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para cambiar drásticamente al gobierno.

 

Tampoco esto ocurrió.

 

Habla el Gobierno

 

El Gobierno de Venezuela calificó el llamado de Guaidó y su "Armata Brancaleone", como intento de Golpe de Estado y anunció que de inmediato actuarían contra los involucrados.

 

Esa madrugada, escribió Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información de Venezuela: "Informamos al pueblo de Venezuela que en estos momentos estamos enfrentando y desactivando a un reducido grupo de efectivos militares traidores que se posicionaron en el Distribuidor Altamira para promover un Golpe de Estado contra la Constitución y la paz de la República".

 

De inmediato hizo un llamado "al pueblo a mantenerse en alerta máxima para, junto a la gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana, derrotar el intento de golpe y preservar la Paz. Venceremos".


Horas más tarde, todos los actores principales de aquella puesta en escena, desaparecieron del lugar. Algunos reaparecieron en embajadas de países que adversan abiertamente al Gobierno venezolano.

 

"Ese llamado a una sublevación militar, fue sólo una acción más dentro del golpe continuado que la oposición y sus aliados externos, ejecutan contra el gobierno de Maduro", opina el politólogo Carlos Fréitez".

 

¿Existe un "golpe continuado"?

 

El académico Luis Salas estima que sí, pero considera que éste tipo de golpe "se transformó en continuado, porque tomó la vía económica".

 

Salas, quien es investigador asociado del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), señala que tras el “shock” que significó la muerte del Comandante Hugo Chávez, comenzaron a realizarse una serie de ataques especulativos contra la economía venezolana, que han causado la situación actual de crisis.

 

"Particularmente creo que la idea siempre fue un golpe programático (continuado, lo califica el Gobierno) y no uno clásico. Es decir, una forma de presión política y económica en la que se deja al gobierno de turno, pero de alguna manera, se le obliga a cambiar el programa".

 

Un ejemplo

 

Para Luis Salas, el ejemplo más claro y reciente de un golpe programático es el de Grecia. Tras un referéndum, el pueblo griego decidió no acatar las medidas de la ´troika´ (Banco Central Europeo, Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional), pero debido a las presiones de ese triunvirato, el gobierno del Primer Ministro griego Alexis Tsipras, cambió la decisión ayudando a la consumación de un golpe programático: Era el mismo poder ejecutivo, Tsipras seguía gobernando, pero con otro programa de gobierno.

 

"Cada vez es más claro que los intentos de golpe en Venezuela han sido dirigidos a cambiar la agenda del Gobierno y no para sacarlo del poder. Ahora, basta saber si un golpe programático evitará uno clásico", se pregunta Luis Salas.

 

En Venezuela, añade el académico, "habría que decir que el Gobierno venezolano ha defendido mucho más su programa, y hay que decir que ha hecho esfuerzos porque ese golpe programático no ocurra. Pero acorralado ante las amenazas de una invasión militar, se opta por flexibilizar el plan de gobierno, sobre todo en materia económica, y de alguna manera se cambia el programa para conservar el poder político".

 

No obstante, destaca que "esa no es una estrategia de sobrevivencia exitosa", ya que tarde o temprano, los gobiernos se debilitan, "y esos gestos (flexibilización) no son interpretados por los enemigos como una apertura, sino como debilidad, y termina yendo en su contra. Con una flexibilización, el Gobierno asume los costos electorales de esa decisión o se prepara para recibir un golpe de Estado clásico".

 

¿Un golpe clásico?

 

El periodista y corresponsal argentino Marcos Salgado apunta que, sin pretender hacer ejercicios de prestidigitación, existen elementos que ayudan a observar porqué un golpe de Estado militar, clásico no se prevé en el escenario venezolano, por ahora.

 

"El desarrollo de la Revolución Bolivariana", detalla Salgado, "entendida, muy en general, como el proceso que  encabezó Hugo Chávez, siempre estuvo muy ligado al componente militar, en especial al Ejército".

 

En 2002, recuerda, se produjo un golpe de Estado tradicional, pero no funcionó, "entre otras cosas, por algo muy importante: no se quebró la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Ese sigue siendo el problema que enfrenta la oposición para poder activar un golpe de Estado clásico, tradicional".

 

Error constante

 

Tras casi 20 años de gobierno, los enemigos externos y la oposición interna parecen seguir sin descifrar la forma de derrocar violentamente o por la vía electoral al chavismo.

 

Durante la transmisión del programa "Marca de Radio", de Argentina, el periodista Pedro Brieger, director del sitio Nodal, opinó sobre la vigencia del movimiento político impulsado por Hugo Chávez.


"El chavismo es un movimiento popular que, a pesar de todas la dificultades, sigue teniendo una capacidad de movilización gigantesca, y que la oposición niega, no la quiere ver, se tapa los ojos. Desprecian todo lo popular y el chavismo se les ha hecho maldito".

 

Marcos Salgado, quien ha sido corresponsal en varios países latinoamericanos tiene una apreciación similar.

 

"Existe un elemento que no se pude dejar de lado y que constituye una enorme torpeza de la oposición venezolana: ignoran y menosprecian al chavismo. Creen que no existe una fuerza que, en este caso y circunstancialmente, apoya a Nicolás Maduro, pero que va más allá de eso. El chavismo va más allá del gobierno".

 

Hablando sobre la actual crisis de económica de Venezuela y sus repercusiones políticas, Salgado expone que "la oposición no tiene conciencia de la existencia del chavismo como fuerza política y social" y por esa razón “creen que un golpe de Estado, entendido como una asonada de altos mandos militares (que tampoco respalda a la oposición) podría funcionar”.

 

"Siguen creyendo el cuento de que Maduro no tiene ningún tipo de apoyo y eso tampoco es así", asegura Salgado.

 

Al cierre

 

Este miércoles, agencias internacionales revelaron que delegaciones del Gobierno venezolano y la oposición iniciaron una ronda de acercamientos para un diálogo y que estos se realizarían en Oslo, Noruega, un país que cumplió una tarea vital en el proceso de diálogo, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el entonces presidente Juan Manuel Santos.


Compartir en FB
           próxima>